Pueblos del Callejón de Huaylas

Recuay 3394 msnm

Es el primer pueblo del valle. Conserva su estilo colonial de añejas casonas intercaladas con edificaciones sencillas, de paredes de barro y techos de tejas. Localizada a 3,390 msnm.

Se le conoce como el “Pórtico del Callejón de Huaylas”. De estilo colonial, su centro urbano se caracteriza por sus calles empinadas y sus veteranas casonas con paredes de adobe y techos con tejas.

Elevado a la categoría de villa el 18 de octubre de 1845, San Idelfonso de Recuay sería reconocido como ciudad 42 años después. Finalmente, en abril de 1950, recibiría la categoría de capital provincial.

Se dice que fue Antonio Raimondi, quien acuñó el apelativo de “Recuay Ladronera”;  por cuantas manos extrañas sustrajeron las anotaciones del sabio italiano. Ante semejante atropello, él habría calificado al pueblo como una “ladronera”. Más allá de la anécdota, en los alrededores de Recuay se deben visitar los centros arqueológicos de Pumacahuara, Jirash, Taya punta y Pueblo Viejo. En este último se han encontrado asombrosos restos de cerámica y lito esculturas.

Carhuaz 2650 msnm

Ubicado a 34 km al Norte de la ciudad de Huaraz, es la capital de la provincia del mismo nombre, Carhuaz muestra la estructura tradicional de las villas coloniales de la sierra peruana, destacando sus construcciones de arquitectura mestiza. También llama la atención su plaza de Armas, flanqueada por el Santuario de la Virgen de las Mercedes, imagen entrañable cuya fiesta se celebra por todo lo alto el 24 de setiembre.

Quienes visitan Carhuaz no deben ni pueden resistirse a probar sus ya famosos helados, perfectos para combatir al sol que suele calentar las mañanas y tardes de esta localidad de clima agradable y templado. Se encuentra a 34 kilómetros al norte de Huaraz, la capital regional.

En la segunda mitad del siglo XIX, cuando el sabio italiano Antonio Raimondi recorría el Callejón de Huaylas, acuñó la frase “Carhuaz Borrachera”, apelativo que hasta hoy no se olvida. Y si bien algunos investigadores dudan que Raimondi haya sido el autor de dicha frase; otros afirman que su visita al pueblo habría coincidido con el furor de una fiesta patronal, donde la fe se expresa con oraciones y brindis, componiendo un extraño e inusual cuadro religioso que, probablemente, sorprendió al visitante europeo.

Yungay 2500 msnm.

Ubicada 58 kilómetros al norte de Huaraz, cuenta con innumerables atractivos naturales que, sin duda, justifican el apelativo de “Yungay Hermosura”, que habría sido impuesto por el sabio italiano Antonio Raimondi. Es  la capital de la provincia del mismo nombre.
Una gran escultura de Cristo con los brazos eternamente abiertos, es el símbolo de este pueblo que fue arrasado por el desprendimiento de toneladas de roca y piedras provenientes del nevado Huascarán, en el año de 1970. A pesar del tiempo, aún pueden observarse algunos vestigios del drama: cruces, morros de tierra y fieros retorcidos.
Hasta la fatídica tarde del 31 de mayo de 1970, cuando un terremoto de 7.7 grados en la escala de Richter, provocó el desprendimiento de una parte del pico norte del Huascarán, esta ciudad era considerada como la “Joya del Callejón de Huaylas”, por la hermosura de su paisaje y la pujanza de su gente, que había convertido a su pueblo en uno de los más dinámicos y progresistas de la región.

Luego del aluvión la próspera Yungay se convirtió en un campo santo. Hoy, decenas de cruces recuerdan los nombres de algunos de los que murieron en la tragedia. Además, en una atalaya natural del cementerio, se ha colocado un Cristo Blanco, enorme y compasivo, que observa fijamente al Huascarán.

Con el paso del tiempo, la “Joya del Callejón de Huaylas” resurgió gracias a la perseverancia de sus hijos, que no querían alejarse de la tierra de sus antepasados. Su renovado núcleo urbano se encuentra a 1,5 kilómetros del lugar del aluvión, mientras que del viejo pueblo, sólo quedan los inciertos recuerdos de los sobrevivientes y las imágenes en blanco y negro o en sepia, de los archivos fotográficos.

Caraz 2885 msnm.

Caraz es el último pueblo del Callejón de Huaylas  y se encuentra a 69 kilómetros al norte de Huaraz y a 12 kilómetros al norte de Yungay.

Es la Capital de la provincia de Huaylas, Caraz es un apacible y nostálgico pueblo serrano, de calles angostas, conserva antiguas construcciones coloniales y republicanas, las cuales resistieron milagrosamente los embates del movimiento sísmico del 30 de mayo de 1970.
Los nevados Huandoy 6395 msnm, Santa Cruz 6259 msnm y Alpamayo 6120 metros de altura msnm, rodean al último pueblo del Callejón de Huaylas.

Esta tierra es famosa por la calidad de sus dulces de fruta, conocidos como “cuarteados”, y su manjar blanco (dulce de leche). La laguna Parón,  que refleja las cumbres nevadas, y el Cañón del Pato, donde las cordilleras Negra y Blanca sólo están separadas por un espacio de cinco metros, son los mayores atractivos.

Antonio Raimondi, denominó a la zona como “Caraz Dulzura” en referencia a su excelente clima -el mejor del Callejón de Huaylas- la afectividad de su gente y, sobre todo, por el sabor inolvidable de sus dulces de leche y fruta.